Este capítulo es el más importante con diferencia de todo el proceso de renovación de ventanas, y la mayoría de la gente no repara en la trascendencia tan fundamental que tiene. Una deficiente instalación se traduce en un sinfín de problemas como filtraciones, estanqueidad, condensaciones, descuadres y un largo etcétera… que pueden convertirse en un eterno quebradero de cabeza de difícil solución.
Trabajar en una vivienda habitada es radicalmente diferente a trabajar en cualquier otro emplazamiento: tarima, alfombras, muebles, lámparas y todo tipo de objetos son los que hay que preservar con el mayor cuidado posible. Sabemos que la instalación de ventanas en una vivienda precisa un especial tacto y una extrema delicadeza, así como una rigurosa limpieza.
Protección del mobiliario
Una cuestión capital en la instalación de ventanas en viviendas es la protección de las zonas de paso y de trabajo.
En primer lugar protegemos los suelos a conciencia, con el objetivo de evitar cualquier posibilidad de rayarlos. Para las zonas de trabajo disponemos de un sistema único de protección: láminas de madera contrachapeada que ofrecen una gran resistencia al impacto de cualquier escombro que pudiera desprenderse al retirar la vieja carpintería o cualquier herramienta que pudiera caer al suelo. De esta manera salvaguardamos su tarima de cualquier contratiempo que pudiera surgir.
El polvo es inevitable en este tipo de trabajos, principalmente cuando se desmontan las ventanas y en especial, las cajas de persiana de madera. El polvo se deposita en todo el mobiliario, baldas, figuritas y demás enseres y cuesta mucho trabajo limpiarlo todo.
Instalación de la ventana – Apuntes Técnicos
Dado que la ventana quedará expuesta a todo tipo de adversidades meteorológicas, es de vital importancia la manera de rematar la ventana por el exterior y la calidad de los materiales utilizados para su instalación.
Toda ventana renovada precisa de un remate perimetral exterior. Este remate puede hacerse con masa hidráulica o con un jambeado y sellado con silicona posterior. La primera opción es más económica pero bastante más arriesgada, puesto que las dilataciones que sufre la ventana en verano pueden provocar un agrietamiento de la masa exterior, pudiendo dar lugar a filtraciones de aire y/o agua. La segunda opción es más costosa, pero sin duda mucho más eficiente y segura. En MUNDOVENTANA siempre jambeamos por el exterior y por el interior y trabajamos únicamente con marcas de reconocido prestigio y máxima calidad, como Wurth.